En la misma historia, gracias a la pluma estilizada e incisiva de la escritora Gabriela Alemán, confluyen el dictador paraguayo Alfredo Stroessner, el inventor del bolígrafo, un húngaro nacionalizado argentino de nombre Ladislao José Biró, el doctor Peter Palamazczuk, un investigador notable que curaba leprosos a mediados del siglo XX, además de Gabriela, Andrei, Pablo…
