En septiembre de 1724, ante la algarabía de un pueblo alcoholizado y sediento de muerte, la joven Maggie Dickson, una chica agraciada de clase media de la ciudad de Edimburgo fue condenada a la horca por un delito suigéneris: ocultamiento de embarazo.
Su historia plagada de desdichas había empezado cuatro años antes cuando su esposo,…
