El 10 de junio de 1942, por instrucciones de Adolfo Hitler, el pueblo checo de Lídice fue arrasado completamente. Las fuerzas de las SS fusilaron a 190 varones de los 192 que constaban empadronados. Los dos restantes, un molinero y un operario, se suicidaron antes de caer en manos de los nazis. Esa misma noche…
